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Un Viaje a Berlín Inspirado en la Lomografía Parte 5

Después de comprar por capricho la Guía Lomográfica de la Ciudad de Berlín, repentinamente me sentí enamorada del pequeño mundo ahí mostrado; y desde entonces había anhelado viajar hasta allí. Conseguí un billete, convencí a mi amiga Sarah de que viniera conmigo, ¡e hice realidad mi caprichoso sueño! ¡Aquí está la parte 5 de nuestras aventuras en Berlín!

Día 5: Nos dirigimos a Prenzlauerberg y fuimos al Monumento del Muro de Berlín (014). No queda mucho del muro, pero se puede subir y verlo desde arriba para tener una mejor idea de cómo se veía. Es muy difícil imaginar cómo pudo haber sido y el efecto que pudo tener sobre la vida de las personas. Un pequeño museo conmemora a la gente que murió tratando de escapar de las garras del muro con los detalles de sus muertes. Algunas de las historias se quedarán en mí por mucho tiempo. Pequeños discos de metal en el pavimento muestran los lugares exactos donde la gente murió tratando de escapar. A pesar de lo desgarrador, fue agradable ver que la ciudad trata de hacer reparaciones por la oscuridad que la envolvió durante una gran parte del siglo XX.

La temperatura seguía sofocante por lo que nos dirigimos a un café llamado Pasta Fresca en Kastanienallee 94 para devorar ensaladas de atún gigantes y una jarra de agua. Después, caminamos por la calle y comimos un pequeño vaso de helado antes de decidir que hacía mucho calor y rendirnos. Fuimos al bar playero y nos sentamos en sillas de playa bebiendo cerveza fría hasta que el calor disminuyera un poco y pudiéramos continuar siendo completas turistas. Fuimos al Brandenburg Gate, al Reichstag, y luego comimos Currywurst en Alexanderplatz. El Brandenburg Gate fue mucho más impresionante en vivo de lo que yo había anticipado.

Luego fuimos al Druide Absinthe Bar (201) donde comenzamos la noche a un ritmo constante con un té helado Long Island ¡y luego nos fuimos por la absenta! Lo hicieron de la manera tradicional, prendiendo fuego a un cubo de azúcar y mezclándolo con un poco de agua. ¡En realidad estuvo muy bueno a pesar de lo fuerte que estaba y que nos emborrachó bastante rápido! Accidentalmente tomé de la mano a un hombre en el U-Bahn… Nos dirigimos de regreso a Kreuzberg y encontramos a una increíble músico callejero tocando afuera de la estación. Se llamaba Alice Hills y una buena multitud se había reunido para escuchar su evocadora voz. Después, pasamos el resto de nuestra noche en el Madame Claude, ¡qué bar tan bueno!

¡Manténganse atentos para la parte 6 de esta serie de 7 partes!

escrito por ellierose1989 y traducido por lintrs

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La versión original de este artículo está escrita en English. También está disponible en: Nederlands, Français & Deutsch.